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El presidente Donald Trump, acusó este martes a los militares hutíes de Yemen de subir el precio del petróleo previo a elecciones de mandato y advirtió que «nunca olvidará» sus ataques contra Arabia Saudita, en medio de un conflicto regional cada vez más extenso.
A través en su red social, Truth Social, el mandatario acusó al grupo de reanudar los ataques a instancias de Irán tras un periodo de relativa calma tras los bombardeos estadounidenses en Yemen el año pasado y aprovechó para dejar claro que su advertencia se extendería más allá de los comicios del 3 de noviembre.
La advertencia del presidente estadounidense ocurre después de una serie de ataques contra instalaciones estratégicas de Arabia Saudita, incluido el Aeropuerto Internacional Rey Jalid, en Riad el pasado 10 de octubre, que dejó al menos 13 personas muertas y más de 300 heridas.
Una nueva ofensiva registrada el domingo provocó otra muerte y dejó 11 personas lesionadas, además de nuevos daños y alteraciones en las operaciones aeroportuarias. Los ataques han obligado a suspender vuelos y han elevado la preocupación por la seguridad de la infraestructura civil y energética de la región.
En declaraciones a periodistas, Trump señaló que podría solicitar al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, que intervenga para respaldar los intereses saudíes.
“Creo que el presidente Erdogan haría lo que le pidiera”, afirmó el mandatario, sin anunciar un acuerdo concreto ni detallar qué tipo de apoyo podría solicitar.
La posibilidad de una mayor participación estadounidense o de otros aliados añade presión a un conflicto regional que se ha intensificado en los últimos meses.
Los hutíes controlan amplias zonas de Yemen y mantienen desde 2014 un conflicto con el Gobierno yemení, respaldado por Arabia Saudita. El enfrentamiento se ha agravado en el contexto de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El grupo también ha intensificado sus ataques contra embarcaciones comerciales en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía estratégica para el comercio internacional y el transporte de hidrocarburos.
La continuidad de las ofensivas podría provocar nuevas interrupciones en las rutas marítimas y aumentar la presión sobre los precios de la energía. Para Washington, el encarecimiento del combustible representa además un riesgo político ante las elecciones legislativas de noviembre, en las que se renovarán escaños del Congreso estadounidense.