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Costa Rica inauguró este miércoles una megacárcel inspirada en el modelo penitenciario del presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
Con una inversión de 35 millones de dólares y una capacidad para 5 mil 100, la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, busca convertir al país en un “referente mundial en seguridad penitenciaria”, en momentos en que Costa Rica registra cifras históricas de homicidios.
El Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) está ubicado junto a la prisión de máxima seguridad La Reforma, a unos 25 kilómetros de San José, y busca reforzar la respuesta del Gobierno frente a la alta violencia.
Fernández aseguró que la nueva prisión marca un antes y después en la seguridad penitenciaria y nacional, añadió que «a partir de este día Costa Rica será referente mundial». La mandataria costarriqueña agradeció y destacó la labor del expresidente y actual ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves, por iniciar y asumir el liderazgo de este proyecto.
Según Chaves, “esto es un monumento, un monumento triste, un monumento que marca el inicio de una ruta que diga: en Costa Rica, los niños y las niñas, los adultos mayores, la gente joven y ciudadanos de bien, deben poder caminar por la calle sin estar viendo por encima del hombro quién se baja de una motocicleta, con un arma de fuego para matarlo”.
La obra está inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel salvadoreña para pandilleros y símbolo de la “guerra” contra estas bandas implementada por el Gobierno de Nayib Bukele, después de que el entonces presidente Chaves visitó el recinoó junto a Bukele
Bukele, por su parte, había visitado Costa Rica en noviembre de 2024, cuando recorrió una prisión del país y advirtió sobre señales de criminalidad que, a su juicio, recordaban los problemas que enfrentó El Salvador con las pandillas.
Según datos oficiales, en la última década la cantidad de homicidios en Costa Rica se ha incrementado paulatinamente hasta alcanzar cifras récord.
En 2025, el país reportó 873 homicidios, la tercera cifra más alta de su historia, y una tasa de 16,7 por cada 100 mil habitantes, mientras que en 2024 alcanzó los 876 y en 2023 fueron 905 homicidios, la mayor cantidad de la que se tienen registros.