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El presidente estadounidense, Donald Trump firmó este viernes una orden ejecutiva que exime a Rusia de aranceles y sanciones contra su sector energético estipulados en la Ley Lindsey O. Graham, aprobados por el Congreso.
La orden firmada en la Casa Blanca sucede después de que Trump alcanzó un acuerdo con su homólogo ruso, Vladimir Putin, sobre el suministro de diésel a los mercados estadounidenses y mundiales con el objetivo de complementar la oferta y contribuir a moderar los precios del combustible.
El pacto, sin embargo, generó oposición de Ucrania, legisladores estadounidenses y aliados europeos, debido a sus posibles implicaciones para la presión económica internacional contra Moscú.
La Ley Lindsey Graham, nombrada en honor al senador que impulsó el proyecto, otorga al presidente estadounidense facultades para imponer aranceles de hasta 100% a los principales compradores de petróleo y gas rusos. Además, la legislación contemplaba medidas contra Putin y otros altos funcionarios rusos, así como restricciones dirigidas a los sectores energético y de defensa.
Otro de sus objetivos era la denominada flota fantasma, integrada por petroleros que Moscú utiliza para transportar crudo y eludir las sanciones impuestas por países occidentales.
La decisión de Trump supone un cambio en la aplicación de estas medidas y abre interrogantes sobre el alcance de las restricciones económicas contra Rusia, en particular las relacionadas con sus exportaciones de hidrocarburos.
Desde que Trump y Putin alcanzaron el acuerdo sobre el diésel, las relaciones entre Ucrania y EU se han deteriorado. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, criticó el pacto, mientras las fuerzas ucranianas reanudaron los ataques contra refinerías rusas.