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Un total de 203 pasajeros procedentes de América, Europa y Australia quedaron varados en Camboya después de que el crucero MV Odyssey suspendiera sus operaciones debido a la escasez y al encarecimiento del combustible.
La empresa enfrenta una presión financiera
El vicegobernador de la provincia de Preah Sihanouk, Long Dimanche, informó a EFE que la embarcación, con bandera de Bahamas y 156 tripulantes, permanece en Sihanoukville mientras busca resolver la situación. Se prevé que recargue combustible y abandone el país el 31 de octubre.
La compañía estadounidense Villa Vie Residences explicó que el gasto mensual de combustible por cabina aumentó de un promedio histórico de 1.800 dólares a hasta 8.000 dólares en los últimos meses. La empresa relacionó el incremento con la crisis energética derivada de la guerra en Irán.
Ante las dificultades económicas, anunció una reestructuración y recapitalización durante los próximos 60 días, aunque todavía no ha detallado sus planes.
Pasajeros se quedan sin hogar
La interrupción afecta especialmente a quienes compraron derechos para residir permanentemente en el crucero y vendieron sus viviendas para financiar ese estilo de vida. Algunos pasajeros abandonaron Camboya por vía aérea, mientras otros esperan novedades en Sihanoukville.
Long Dimanche señaló que la empresa coordinó alojamiento temporal y cierta asistencia, pero no cubrirá los vuelos de regreso a Norteamérica, Europa o Australia. Los pasajeros recibieron la notificación de desembarco apenas siete horas antes de abandonar el barco.
EFE