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Al menos 68 personas murieron y otras 50 resultaron heridas este miércoles tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la provincia española de Toledo, sobre la línea Madrid-Sevilla. Según las autoridades, más de 500 pasajeros viajaban en ambas unidades.
Investigan una posible falla del sistema
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que una falla en el sistema de control ferroviario de la localidad de Urda dejó detenidos seis trenes. Uno reanudó la marcha y recorrió 25 kilómetros antes de chocar a gran velocidad contra otra unidad detenida.
La empresa Iryo afirmó que su tren recibió un impacto por detrás de una unidad de Renfe, aunque señaló que las causas todavía se desconocen. Las autoridades investigan la secuencia de los hechos.
Gobierno promete esclarecer lo ocurrido
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su conmoción por la tragedia y aseguró que cualquier negligencia será investigada. También afirmó que, si se detectan fallos en los sistemas de seguridad, se actuará con firmeza.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, indicó que 24 víctimas viajaban en el tren de Renfe y el resto en el de Iryo.
El accidente obligó a suspender los servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona. La tragedia reavivó el debate sobre la seguridad ferroviaria en España.
EFE