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La reclusa estadounidense Christa Pike aseguró que continúa sufriendo dolor físico y psicológico después de sobrevivir a dos intentos de ejecución mediante inyección letal el pasado 30 de septiembre en Tennessee.
En su primer comunicado desde los hechos, difundido por sus abogados, Pike describió molestias persistentes en el cuerpo, los brazos, las manos y la garganta. También señaló que todavía tiene dificultades para hablar y que el sufrimiento afecta su salud emocional.
La mujer fue trasladada a un hospital tras sobrevivir al procedimiento, donde permaneció varios días inconsciente. Durante su recuperación desarrolló neumonía y presentó un coágulo sanguíneo en un brazo.
Busca recuperarse tras el fallido procedimiento
Pike afirmó que su estado mejora progresivamente, aunque reconoció que recuperarse no significa estar bien. También explicó que había asumido que moriría la noche programada para su ejecución y que ahora intenta encontrar sentido a lo ocurrido.
Condenada a muerte en 1996 por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer, cometido en 1995, Pike iba a convertirse en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.
La reclusa expresó que sigue pensando en la familia de su víctima y en el sufrimiento que provocó su pérdida.
Actualmente, 42 personas permanecen en el corredor de la muerte en Tennessee, estado que ha ejecutado a 17 reclusos desde 1977.
EFE