Imagen vía EFE
Canadá busca reducir dependencia económica de Estados Unidos, pese a la derrota del Partido Republicano en las elecciones intermedias y al avance de los demócratas en el Congreso, afirmó este miércoles un funcionario canadiense.
El primer ministro Mark Carney ha sostenido que la relación comercial con Estados Unidos, uno de los pilares de la economía canadiense, no regresará a las condiciones previas al gobierno de Donald Trump. Por ello, su administración considera urgente diversificar sus socios y mercados internacionales.
El ministro canadiense responsable de las relaciones comerciales con Washington, Dominic LeBlanc, aseguró que la prioridad de fortalecer la economía y ampliar los vínculos comerciales del país permanece sin cambios; aunque aclaró que las negociaciones comerciales continuarán directamente con la Casa Blanca y no con el futuro Congreso de mayoría demócrata.
Aunque los líderes demócratas han criticado la guerra comercial de Trump contra Canadá y han solicitado revertir los aranceles que afectan a empresas de ambos países, Ottawa considera que no debe depender de posibles cambios en la política estadounidense.
Los aranceles impuestos por Washington han perjudicado distintos sectores de la economía canadiense. Además, las declaraciones recurrentes de Trump sobre la posibilidad de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos han provocado rechazo entre la población y boicots a productos estadounidenses.
Ante este escenario, el gobierno de Carney mantiene su compromiso de «diversificar nuestras relaciones comerciales», según reiteró LeBlanc.
En agosto, el primer ministro canadiense suspendió las negociaciones comerciales con Washington, al acusar al gobierno estadounidense de intentar imponer condiciones que vulneraban la soberanía de Canadá.
Sin embargo, durante los últimos días ha adoptado un tono más optimista sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento, pero que «ya han terminado». Carney señaló también que el equipo de Trump se había alejado de algunas de las «líneas rojas» establecidas por Canadá, aunque no ofreció detalles.
Por su parte, Trump afirmó a finales de octubre que esperaba alcanzar un nuevo acuerdo comercial con Ottawa «muy pronto». No obstante, anteriores declaraciones del mandatario sobre la posibilidad de cerrar un pacto no se han traducido en un acuerdo definitivo.