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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump descartó este miércoles destituir al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, y defendió su labor luego de la derrota republicana en las elecciones intermedias ante el creciente descontento por la guerra de Irán.
Durante un acto en la Casa Blanca, el mandatario rechazó las informaciones difundidas por la cadena CBS News, según las cuales habría conversado con sus asesores sobre la continuidad del jefe del Pentágono. La cadena, que citó a fuentes cercanas al gobierno, señaló que Trump todavía no había tomado una decisión sobre un posible reemplazo de Hegseth.
El secretario de Defensa también se encuentra bajo el escrutinio de los demócratas, que han planteado la posibilidad de impulsar un juicio político en su contra y con el resultado de las elecciones, en las que los demócratas obtuvieron importantes victorias electorales y recuperaran el control de ambas cámaras del Congreso, la presión contra Hegseth aumentó.
La guerra contra Irán se ha convertido en uno de los principales focos de descontento entre los votantes. Diversos sondeos citados en la información señalan que el conflicto, junto con el encarecimiento de los combustibles y el costo de vida, influyó en el resultado electoral.
¿Hegseth podría llegar al Senado?
Trump también fue cuestionado sobre la posibilidad de que Hegseth ocupe el escaño que dejará vacante la republicana Marsha Blackburn, quien ganó las elecciones para gobernador de Tennessee. El presidente consideró que el actual secretario de Defensa podría tener respaldo político para asumir ese cargo, aunque aseguró que no tenía información sobre una posible designación.
«Creo que está haciendo un muy buen trabajo y, de hecho, pienso que sería muy popular si hiciera eso, pero no he oído nada al respecto», declaró.
Tras su victoria electoral, Blackburn tendrá la facultad de participar en la designación de quien ocupará su escaño en el Senado durante los dos años restantes de su mandato, a partir de enero.