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Este miércoles, el Gobierno de México presentó una iniciativa para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una reforma histórica que, según las autoridades, será implementada gradualmente entre 2027 y 2030 y resultará de un “amplio consenso” social y empresarial.
El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, explicó que la evidencia internacional demuestra que una jornada más corta mejora la productividad, la salud, la cohesión social y el equilibrio entre la vida laboral y personal. La propuesta establece que la nueva jornada quedará inscrita en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo sin afectar salarios, prestaciones ni condiciones de empleo. Además, prohíbe que menores de edad realicen horas extra.
La transición se hará de forma progresiva, con una reducción de dos horas por año a partir de 2027, hasta alcanzar las 40 horas en enero de 2030. El año 2026 será un periodo de preparación para empresas y trabajadores.
Bolaños señaló que la reforma también fija límites estrictos: la suma de horas ordinarias y extraordinarias no podrá superar las 12 horas diarias. Las horas extra continuarán siendo voluntarias y con pago doble o triple.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el acuerdo brinda certidumbre a las empresas y no representa costos adicionales significativos.
EFE