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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este lunes que el uso de agua de otras cuencas del norte del país para cumplir con los compromisos de entrega a Estados Unidos, establecidos en el Tratado de Aguas de 1944, generó una “afectación mínima” a los agricultores mexicanos de la región fronteriza.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el Gobierno federal acordó con los gobernadores de Coahuila, Tamaulipas, Sonora, Chihuahua y Nuevo León un esquema para resarcir volúmenes mediante aguas de otras cuencas, con el objetivo de atender la deuda hídrica sin impactar de forma significativa al sector agrícola. “Prácticamente no hay afectación a los agricultores del norte de México”, afirmó.
Las declaraciones se producen tras el anuncio de “acciones extraordinarias” para incorporar volúmenes del río San Juan, en Nuevo León, al cumplimiento de las entregas del río Bravo, en un contexto de presiones del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió con elevar aranceles por un eventual incumplimiento.
Sheinbaum subrayó que las medidas se apegan a las actas 234 y 331 del tratado y priorizan el consumo humano y el uso agrícola en México. Además, adelantó que se reforzarán inversiones de la Comisión Nacional del Agua en riego eficiente y en la sustitución de cultivos de alto consumo hídrico.
México debe liberar 249.163 millones de metros cúbicos de agua, con entregas previstas desde mediados de diciembre y la meta de concluir el plan antes del 31 de enero de 2026.
EFE