Imagen vía U.S. Southern Command
El Comando Sur de Estados Unidos anunció este lunes que realizó un nuevo ataque contra una presunta narcolancha en el Pacífico Oriental, en el que dos hombres murieron, con este ya suman 32 ataques contra presuntas embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
En un comunicado publicado en su cuenta oficial de X, el Comando Sur informó que la acción se llevó a cabo el 29 de diciembre, por instrucción directa del secretario de Defensa, Pete Hegseth.
“La Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear llevó a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación operada por organizaciones terroristas designadas en aguas internacionales”, señaló el mensaje.
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Según la versión oficial, la inteligencia estadounidense confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y participaba activamente en operaciones ilícitas. El comunicado añadió que ningún miembro de las fuerzas militares de Estados Unidos resultó herido.
Aunque la Casa Blanca ha sostenido que las embarcaciones atacadas transportaban drogas, hasta el momento no se ha presentado evidencia pública que respalde esas afirmaciones, lo que ha generado cuestionamientos por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos.
Declaraciones de Trump y posible escalada
El anuncio ocurre horas después de que el presidente Donald Trump confirmó ante los medios al recibir al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en su complejo Mar-a-Lago, la destrucción de una supuesta zona de embarque de drogas de Venezuela.
El mandatario no ofreció detalles adicionales, pero de confirmarse, se trataría del primer ataque terrestre conocido de Estados Unidos contra objetivos vinculados al narcotráfico en Venezuela.
El presunto ataque se da tras meses de creciente presión militar estadounidense, que incluye decenas de operativos contra embarcaciones en aguas internacionales, principalmente en el Caribe y el Pacífico Oriental.
Washington sostiene que estas acciones forman parte de su estrategia para combatir el narcotráfico transnacional, mientras que críticos advierten sobre una posible escalada militar y señalan la falta de transparencia sobre las víctimas y los objetivos reales de los ataques.