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Autoridades sanitarias confirmaron este 1 de enero el primer caso de gusano barrenador en el Estado de México, luego de detectar una “gusanera” en una cabra en el municipio de Tlatlaya, al sur de la entidad. La Secretaría del Campo estatal informó que la infestación se originó en una herida que no recibió atención oportuna, condición que favorece la presencia de la larva.
El caso fue corroborado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA), lo que activó una alerta sanitaria preventiva para reforzar la vigilancia en unidades de producción pecuaria.
Las autoridades exhortaron a los productores a realizar revisiones diarias del ganado, lavar y desinfectar cualquier lesión, así como aplicar polvos curativos y preventivos. Bajo el lema “Sin heridas no hay gusaneras”, Senasica llamó a cortar el ciclo de la plaga mediante atención inmediata y reporte oportuno de casos sospechosos.
Aunque no se han detectado más contagios en la entidad, el Gobierno del Estado de México anunció que, en coordinación con instancias federales y organizaciones ganaderas, se mantiene una búsqueda activa y se prevé una reunión con alcaldes y productores del sur mexiquense para fortalecer la estrategia de prevención.
A nivel nacional, México registra más de 410 casos activos, principalmente en el sur del país, lo que mantiene en alerta al sector pecuario.