Foto: Gobierno de Tlajomulco vía Facebook
A pocos minutos de Guadalajara, Cajititlán se distingue por vivir una de las celebraciones de Reyes Magos más emblemáticas de Jalisco. Este pintoresco poblado, de alrededor de ocho mil habitantes, se localiza a 25 minutos del Periférico por la carretera a Chapala y colinda con una laguna rodeada de sierra. Su mayor símbolo es la Basílica de los Reyes Magos, epicentro de una tradición con más de 400 años de historia.
Una procesión que une fe y paisaje
Cada 7 de enero, desde las 10:00 de la mañana, las campanas y los cohetes anuncian el inicio de la procesión. Las imágenes de Melchor, Gaspar y Baltazar salen de la parroquia, veneradas desde 1770, para recorrer las principales calles del pueblo acompañadas por miles de fieles. Algunos caminan descalzos o hincados como muestra de fe, mientras otros esperan al paso de las figuras para tocarlas, rezarles o aplaudirles.
El recorrido por la laguna
El momento más simbólico ocurre al llegar a la laguna de Cajititlán. Tres lanchas, decoradas con globos, trasladan a los Reyes Magos por el agua para que derramen sus bendiciones sobre el lago y la comunidad. El recorrido total dura cerca de tres horas y concluye con una misa en la parroquia.
Fiesta, comunidad e identidad
La celebración se complementa con antojitos mexicanos, música, artesanías y actividades recreativas. Autoridades, vecinos y comerciantes colaboran para mantener viva esta tradición que convoca a visitantes nacionales y extranjeros. Con ello, Cajititlán reafirma su identidad cultural y fortalece el sentido de pertenencia que une a la comunidad año con año.