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La actriz Catherine O’Hara falleció este viernes a los 71 años de edad, tras una breve enfermedad. O’Hara es considerada por muchos una leyenda de la comedia estadounidense y por sus personajes que marcaron a diferentes generaciones: desde la madre de ‘Home Alone’ a la excéntrica Moira Rose de ‘Schitt’s Creek’, papel que le valió numerosos premios, entre ellos el Globo de Oro.
Nacida en Toronto en 1954, O’Hara creció en una familia católica de origen irlandés. Su carrera despegó muy joven: a los 20 años debutó en la serie de comedia SCTV Network, a la que ingresó como suplente, pero donde rápidamente se convirtió en una de las grandes estrellas del programa. Su trabajo le valió su primer premio Emmy en 1982.
Aunque no volvió a ser reconocida por la Academia de la Televisión estadounidense hasta 2020, O’Hara nunca dejó de trabajar ni de construir una carrera sólida y respetada, logrando destacar en el cine a finales de los años ochenta con papeles secundarios que terminaron robándose la atención del público.
Uno de sus primeros grandes éxitos fue su participación en Beetlejuice (1988), dirigida por Tim Burton, donde interpretó a una escultora obsesionada con la decoración, personaje que retomó décadas después en Beetlejuice Beetlejuice (2024).
Sin embargo, el papel por el que será eternamente recordada llegó en 1990 con Kate McCallister, la madre que olvida a su hijo en Home Alone y Home Alone 2: Lost in New York. Sus escenas recorriendo aeropuertos abarrotados en un intento desesperado por regresar con su hijo, interpretado por Macaulay Culkin, quedaron grabadas en el imaginario colectivo.
La propia O’Hara era consciente del impacto de ese personaje y solía bromear al respecto. Durante el homenaje a Culkin por su estrella en el Paseo de la Fama, se definió a sí misma como la “madre falsa que lo dejó solo en casa no una, sino dos veces”.
A partir de ahí, su filmografía se enriqueció con títulos como Best in Show (2000) y A Mighty Wind (2003), donde formó un recordado dúo con Eugene Levy, con quien años más tarde volvería a colaborar.
En paralelo, se consolidó como una voz imprescindible del cine animado, participando en producciones como The Nightmare Before Christmas (1993), donde dio voz a Sally y Shock, Chicken Little (2005) y Monster House (2006).
La carrera de Catherine O’Hara es vista como uno de los ejemplos más claros del salto de actriz de culto a fenómeno global tardío, y ese viaje se concretó gracias a su trabajo en la comedia canadiense Schitt’s Creek.
Durante seis temporadas, O’Hara dio vida a Moira Rose, una exestrella de telenovelas caída en desgracia que se aferra a su pasado de gloria con vestuarios extravagantes, pelucas imposibles y un acento inconfundible. La mezcla de humor, ternura y exceso convirtió al personaje en un ícono.
Por ese papel ganó el Emmy a Mejor Actriz Principal de Comedia en 2020, el Globo de Oro en 2021 y seis Canadian Screen Awards consecutivos, además del cariño del público y el respeto unánime de la crítica. Con Moira Rose, Catherine O’Hara se despidió como lo que siempre fue: una estrella de la comedia, celebrada y reconocida por varias generaciones.