Foto: Andy Orozco
Más de 60 mil jóvenes provenientes de todo México peregrinaron al Cerro del Cubilete, en Guanajuato, para conmemorar los 100 años del inicio de la Cristiada. Entre rezos, porras y cantos, los jóvenes subieron al llamado corazón geográfico de México.
Memoria histórica y esperanza colectiva
La ceremonia fue encabezada por el Nuncio Apostólico en México, Joseph Spiteri, quien destacó que la juventud mexicana representa una esperanza real para la construcción de un país más fraterno, justo y solidario. En su mensaje, subrayó la importancia de aprender de la historia para no repetir errores y recordó que la violencia que atraviesa al país es una responsabilidad compartida, no exclusiva de un solo sector.
La peregrinación, organizada por Testimonio y Esperanza (TyE), el Movimiento Familiar Cristiano y otras agrupaciones, se realizó en el marco del centenario de la Guerra Cristera, conflicto originado tras la entrada en vigor de la Ley Calles en 1926, que restringió severamente la libertad religiosa y derivó en un levantamiento armado que marcó profundamente a varias regiones del país.
El Cubilete: símbolo de resistencia y devoción
El Cerro del Cubilete y el monumento a Cristo Rey condensan una historia de persecución y resistencia. Desde su primera construcción en 1920, pasando por su destrucción durante el conflicto religioso, hasta la edificación del monumento actual en 1950, el sitio se convirtió en un símbolo nacional de fe y memoria. Hoy, es uno de los santuarios más visitados de México.
Fe que se manifiesta en comunidad
Durante la jornada, los jóvenes recordaron a los mártires cristeros y enviaron mensajes de esperanza, unidad familiar y paz desde la comunidad. En un país marcado por la violencia y la incertidumbre, la peregrinación al Cubilete se consolidó como un acto cultural, histórico y espiritual de gran fuerza simbólica.