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El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó, en un tribunal federal de Texas, a un supervisor de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) por albergar a una mujer indocumentada, con la que tendría una relación sentimental.
Andrés Wilkinson de 52 años, comenzó a trabajar con CBP desde 2001 y fue ascendido a supervisor en 2021. En ese puesto, sus funciones incluían supervisar la aplicación de las leyes aduaneras y de inmigración, pero Wilkinson quedó bajo la lupa de las autoridades federales luego de que estas tuvieran conocimiento de que una extranjera en situación migratoria irregular y su hijo residía en la vivienda del oficial.
De acuerdo con la denuncia penal:
- La mujer ingresó a Estados Unidos con una visa de no inmigrante en agosto de 2023 y posteriormente excedió el tiempo autorizado de estadía.
- Habría residido con Wilkinson desde agosto de 2024 junto con su hijo menor.
- El supervisor presuntamente le proporcionó alojamiento, apoyo financiero y tarjetas de crédito.
- Investigadores observaron que la mujer conducía vehículos registrados a nombre del funcionario.
- También se le acusa de haberla transportado a través de controles de la Patrulla Fronteriza, presuntamente con conocimiento de su estatus migratorio irregular.
Las autoridades federales vigilaron al funcionario entre junio y noviembre de 2025, tras recibir información sobre la presencia de la mujer y su hijo en su vivienda.
Si es declarado culpable, Wilkinson podría enfrentar hasta 10 años de prisión federal y una multa máxima de 250.000 dólares.
El caso se suma a otros procesos recientes en los que funcionarios federales han sido investigados por presuntas violaciones a las leyes migratorias que están encargados de hacer cumplir.