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Este viernes la Casa Blanca informó que el presidente estadounidense, Donald Trump, realizará un viaje oficial a China del 31 de marzo al 2 de abril.
Durante la visita, Trump sostendrá su sexto encuentro en persona con el presidente chino, Xi Jinping, con quien ya se ha reunido en cinco ocasiones anteriores entre 2017 y 2025.
“Voy a ir a China en abril, va a ser algo salvaje”, declaró Trump durante la primera reunión de la Junta de Paz en Washington, el nuevo organismo internacional impulsado por su administración.
La visita se produce en un momento clave, justo después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara parcialmente los aranceles impuestos por Trump, reavivando el debate sobre la política comercial de su gobierno, pues estos han sido uno de los principales focos de fricción bilateral desde abril de 2025, cuando Washington anunció tasas superiores al 100 % sobre ciertos productos chinos y amenazó con ampliarlas.
La escalada se moderó tras un acuerdo de emergencia alcanzado en mayo de 2025 en Ginebra, que estableció una tregua temporal. Posteriormente, en octubre de 2025, ambas potencias consolidaron un entendimiento por un año, luego de que China levantara restricciones a la exportación de minerales de tierras raras y Estados Unidos redujera parte de sus gravámenes.
Además del comercio, se espera que en las conversaciones se aborden el pulso tecnológico entre ambas potencias y los temas de seguridad en la región Asia-Pacífico.
Otro punto central será la situación de Taiwán, territorio que Beijing considera parte de su soberanía, mientras que Washington mantiene relaciones diplomáticas formales con China pero es uno de los principales proveedores de armas de la isla.
Está previsto que, como parte de la agenda bilateral, Xi Jinping visite la Casa Blanca a finales de 2026 para una nueva ronda de contactos.