Foto: EFE
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha redefinido la doctrina de guerra preventiva tras ordenar una operación militar contra Irán, argumentando un riesgo “inminente” para el territorio estadounidense. La ofensiva, realizada en coordinación con Israel y denominada “Furia Épica”, no fue presentada previamente ante el Consejo de Seguridad de la ONU ni sometida a autorización del Congreso.
La decisión ha generado comparaciones con la estrategia empleada por George W. Bush en la invasión de Irak en 2003, aunque en aquella ocasión se buscó respaldo legislativo e internacional. Analistas cuestionan ahora la base legal de la acción, al considerar que la Carta de Naciones Unidas solo avala ataques preventivos ante amenazas verificables e inminentes.
El congresista demócrata Jim Himes calificó la ofensiva como “una guerra elegida”, mientras que el senador Chris Murphy advirtió sobre una posible desestabilización regional. Por su parte, expertos del Atlantic Council señalan que la Casa Blanca no ha detallado un plan para el “día después”.
Aunque el Congreso votará resoluciones para limitar la ofensiva, Trump mantiene mayoría en ambas cámaras. El mandatario estima que el conflicto podría extenderse entre cuatro y cinco semanas.
EFE