Imagen vía Storyblocks
La Corte Suprema de Estados Unidos analizó este martes un tema clave en la política migratoria: si los solicitantes de asilo deben haber cruzado físicamente la frontera con México para presentar su petición.
El caso pone en el centro una política implementada en 2016, al final del mandato de Barack Obama, y posteriormente reforzada por Donald Trump, que consistía en bloquear a migrantes en territorio mexicano antes de que pudieran ingresar formalmente a Estados Unidos.
Dicha medida fue eliminada en 2021 por Joe Biden, pero ahora vuelve al debate judicial. La ley estadounidense establece que una persona puede solicitar asilo “cuando llega a Estados Unidos”, lo que ha generado una disputa sobre qué significa exactamente “llegar”.
En octubre de 2024, un tribunal federal de apelaciones determinó que un migrante puede considerarse llegado al país desde el momento en que se presenta ante autoridades estadounidenses en la frontera, incluso si ese contacto ocurre en territorio mexicano.
La organización Al Otro Lado, junto con solicitantes de asilo, respaldó esta interpretación, argumentando que desde 2016 las autoridades han impedido de forma sistemática que los migrantes accedan a su derecho de pedir protección.
Por su parte, el gobierno de Trump pidió a la Corte Suprema revertir esa decisión, al considerar que se trata de una herramienta clave para controlar los flujos migratorios. El representante gubernamental, Vivek Suri, defendió la política señalando que ha sido utilizada por administraciones de ambos partidos.
Durante la audiencia, el juez Brett Kavanaugh calificó el debate como “artificial”, al advertir que, sin importar dónde se trace la línea, el gobierno podría seguir bloqueando físicamente a los migrantes antes de que alcancen ese punto.
Además, el máximo tribunal tiene previsto analizar en abril otros casos relevantes, como la constitucionalidad de eliminar el derecho de ciudadanía por nacimiento para hijos de inmigrantes indocumentados y la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para migrantes haitianos y sirios.
El tema se desarrolla en medio de una política migratoria más estricta impulsada por Trump, quien ha prometido reforzar las medidas contra la inmigración irregular y reducir el número de refugiados admitidos en el país.
La decisión de la Corte Suprema podría redefinir el acceso al asilo en Estados Unidos y tener un impacto directo en miles de migrantes, especialmente de América Latina, que buscan protección en la frontera sur.