Foto: EFE
A un día de cumplirse un mes del conflicto en Irán, la tensión en Oriente Medio continúa escalando mientras Donald Trump evalúa nuevas opciones militares. Entre ellas, el posible envío de hasta 10.000 soldados adicionales a la región, según reportes, lo que incrementa la incertidumbre sobre una eventual intervención terrestre.
El Pentágono no ha descartado una operación en suelo iraní, lo que ha provocado nuevas amenazas de Teherán, incluyendo un endurecimiento del control sobre puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz. En paralelo, Trump amplió hasta el 6 de abril la pausa en los ataques contra infraestructura energética iraní, en lo que se interpreta como un intento por abrir espacio a negociaciones.
Mientras tanto, Israel intensificó sus ofensivas con nuevos ataques en Teherán, y la milicia Hizbulá respondió lanzando más de 100 misiles, elevando el riesgo de una escalada regional. A esto se suman ataques con drones en países del Golfo como Kuwait, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, que han activado sus sistemas de defensa.
En el ámbito diplomático, China ha llamado a evitar una mayor escalada, mientras crecen las expectativas de posibles conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán con mediación de Pakistán. Sin embargo, hasta ahora no hay confirmación oficial.
EFE