Imagen vía EFE
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, retrasó viaje previsto para negociaciones con Irán marcando un nuevo obstáculo en el esfuerzo del gobierno de Trump por lograr un acuerdo para frenar el programa nuclear iraní.
Según un funcionario estadounidense, el viaje diplomático de Vance a Islamabad quedó en pausa después de que Teherán no respondiera a las posturas negociadoras estadounidenses.
Las conversaciones estaban programadas para retomarse en Islamabad en un momento crítico, ya que coinciden con la expiración de un frágil alto al fuego entre ambas naciones. La falta de avances ha generado preocupación dentro del gobierno estadounidense, que ya evalúa distintos escenarios ante un posible estancamiento.
Entre las opciones sobre la mesa, el Pentágono mantiene bajo revisión alternativas militares, aunque funcionarios aclararon que un eventual regreso a los bombardeos no es una decisión inmediata. Aun así, Estados Unidos conserva una presencia militar significativa en Medio Oriente como medida de presión.
El principal punto de conflicto sigue siendo el programa nuclear iraní, en particular el alcance del enriquecimiento de uranio y el destino de sus reservas. Washington ha planteado desde exigir la eliminación total del programa hasta permitir un uso civil limitado bajo estricta supervisión internacional.
También se discuten posibles incentivos económicos. Irán cuenta con miles de millones de dólares en activos congelados debido a sanciones, y su liberación parcial podría formar parte de un eventual acuerdo, junto con propuestas de integración económica con países del Golfo.
El proceso ha sido liderado por un grupo reducido dentro de la administración Trump, en el que también participan figuras como el exasesor Jared Kushner y el enviado especial Steve Witkoff. Por el lado iraní, los canales de comunicación han sido indirectos y complejos.
La pausa en las negociaciones llega tras varios días de tensiones y mensajes contradictorios. Mientras Trump aseguró recientemente que Irán había aceptado condiciones clave, autoridades iraníes desmintieron esa versión.
El futuro del acuerdo nuclear sigue siendo incierto, en un contexto donde la diplomacia avanza con dificultad y la presión militar continúa como telón de fondo.