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Un tribunal de apelación de Estados Unidos autorizó que el centro de detención migratoria Alligator Alcatraz, ubicado en Florida, continúe operando y reciba nuevos reclusos, al revocar una orden previa que había dispuesto su cierre temporal por motivos ambientales.
La corte determinó que los grupos ecologistas y la tribu Miccosukee no lograron demostrar que el centro estuviera bajo control federal, condición necesaria para exigir una evaluación de impacto ambiental conforme a la legislación vigente. En su fallo, los jueces señalaron que la instalación fue financiada con recursos estatales, por lo que no estaba sujeta a ese requisito.
El centro, construido de forma acelerada en julio pasado al oeste de Miami, se encuentra en la región de los Everglades, un ecosistema de humedales reconocido por su biodiversidad y especies endémicas. Organizaciones ambientalistas han cuestionado su ubicación y denunciado la falta de estudios previos sobre su impacto ecológico.
La decisión también establece que la jueza federal Kathleen Williams excedió su autoridad al ordenar el cierre del recinto en agosto. Desde entonces, el centro había permanecido bloqueado.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha defendido que tanto la construcción como la operación del centro se financian con fondos estatales.
Por su parte, organizaciones como Friends of the Everglades anunciaron que continuarán las acciones legales para intentar frenar el proyecto, al considerar que representa un riesgo ambiental significativo.
EFE