Imagen vía EFE
El racismo, el acoso sexual, las secuelas físicas y mentales de la guerra, así como los límites en los beneficios para veteranos, están provocando una caída en el interés de los puertorriqueños por enlistarse en el Ejército de Estados Unidos.
Frankie Pérez veterano que ingresó en 2001 y fue desplegado en Irak y Arabia Saudí relató que “una vez dentro, se dio cuenta de que las cosas son más complicadas, especialmente para nosotros, los puertorriqueños. El racismo se hacía sentir todos los días”.
Aunque desde 1948, con la orden del presidente Harry S. Truman, se prohibió la discriminación racial en las fuerzas armadas, testimonios como el de Pérez evidencian que estas prácticas persisten. El exmilitar también reveló que sufrió graves secuelas tras su regreso, incluyendo un intento de suicidio en 2008.
Reclutamiento en caída
Datos recientes muestran una disminución sostenida. Entre 2021 y 2025, el reclutamiento de puertorriqueños cayó un 11%. En la Guardia Nacional Aérea, la cifra pasó de 122 enlistados en 2020 a solo 68 en 2025.
Autoridades militares reconocen que la baja no es exclusiva de Puerto Rico, sino parte de una tendencia general en todas las ramas. Entre las causas señalan la desinformación y la percepción negativa del servicio militar entre jóvenes y sus familias.
El testimonio de Nagelys Cristal Viera, exintegrante del Army, revela otra cara del problema: el acoso sexual y la desigualdad de género.
“Enfrenté comentarios no deseados sobre mi cuerpo y dificultades para ser tomada en serio como líder”, explicó. A pesar de ello, destacó que su paso por el Ejército le permitió acceder a estudios de Derecho financiados por la milicia.
Para muchos jóvenes, el Ejército sigue siendo una vía para salir adelante. Alejandro Ayala, de 20 años, decidió enlistarse en el Cuerpo de Marines buscando estabilidad económica y oportunidades educativas. Sin embargo, la decisión no es sencilla.
Puerto Rico, territorio de Estados Unidos desde 1898, mantiene una relación particular: sus ciudadanos pueden servir en el Ejército, pero no cuentan con todos los derechos políticos de otros estados.
Veteranos como Pérez lanzan una advertencia clara a las nuevas generaciones: informarse antes de tomar una decisión que puede marcar la vida.
“Después de juramentar, puede ser muy tarde. Hay muchas cosas complicadas que no te dicen”, concluyó.
EFE