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Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Oriente Medio podrían reanudarse en Pakistán, aunque sin garantía de un diálogo directo entre ambas partes.
A dos semanas del fallido intento inicial, negociadores de ambos países se preparan para retomar contactos en un contexto de alta tensión, con miles de muertos y un impacto creciente en la economía global.
El canciller iraní, Abás Araqchi, ya se encuentra en Islamabad, donde sostendrá reuniones con autoridades pakistaníes para abordar la situación regional. Sin embargo, medios estatales iraníes aseguran que no está previsto un encuentro directo con enviados estadounidenses.
Del lado estadounidense, representantes del presidente Donald Trump, como Steve Witkoff y Jared Kushner, viajarán para mantener contactos indirectos con la delegación iraní, según confirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La guerra, iniciada tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, ha dejado miles de víctimas, especialmente en Irán y Líbano, y mantiene en vilo a la comunidad internacional pues uno de los puntos más críticos, el estrecho de Ormuz, ha mantenido al tráfico marítimo permanece paralizado donde previo al conflicto, circulaba cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, advirtió que su reapertura es “vital para el mundo”, mientras los mercados energéticos reaccionan con cautela ante cualquier señal de negociación.
Tregua frágil en Líbano
En paralelo, el alto el fuego en Líbano se mantiene bajo presión después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusó a Hezbolá de intentar sabotear el proceso de paz.
El grupo chiita, por su parte, rechazó la extensión de la tregua y criticó los continuos ataques israelíes, que este viernes dejaron al menos seis muertos en el sur del país. Desde el inicio de las hostilidades en marzo, el conflicto en Líbano ha provocado más de 2,400 muertes y cerca de un millón de desplazados.
Aunque Washington ha extendido unilateralmente el alto el fuego con Irán, la falta de diálogo directo y la escalada en otros frentes mantienen la incertidumbre sobre una posible salida negociada.
La comunidad internacional observa con cautela un proceso que podría redefinir el equilibrio geopolítico en la región, mientras la guerra sigue teniendo repercusiones más allá del campo de batalla.