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El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas ha dado marcha atrás en su programa de entrenamiento acelerado para nuevos agentes, implementado el año pasado para reforzar la política de deportaciones masivas impulsada por Donald Trump.
De acuerdo con reportes, la agencia no solo ha reducido el uso de este esquema, sino que también planea enviar agentes veteranos al terreno para reforzar la formación de quienes ingresaron bajo esta modalidad.
Cuestionamientos por uso de la fuerza
El cambio ocurre en medio del escrutinio al Departamento de Seguridad Interna, que supervisa al ICE, tras denuncias por uso excesivo de la fuerza en operativos migratorios. Estos señalamientos se intensificaron luego de varios incidentes, incluidos tiroteos y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante protestas en Mineápolis.
Legisladores demócratas, como Richard Blumenthal, han criticado que la agencia redujo la capacitación a apenas 72 días para cumplir con objetivos políticos, lo que habría afectado la preparación de los agentes.
Revisión de protocolos y ajustes internos
Ante este contexto, el ICE trabaja en una revisión integral de sus procesos de formación, especialmente en su división de Operaciones de Cumplimiento y Remoción, encargada de arrestos y deportaciones.
Las tensiones derivadas de estos operativos también provocaron cambios internos, incluida la salida de la entonces secretaria del DHS, Kristi Noem, tras las protestas registradas a inicios de año.
EFE