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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su preocupación por el entorno de violencia que enfrenta la prensa en México, marcado por asesinatos, desapariciones, amenazas y secuestros de periodistas, situación que colocó al país como el más letal de América Latina para ejercer el periodismo en 2025.
A través del Informe Anual 2025 de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE), la CIDH advirtió que en México persisten “entornos de alto riesgo para el ejercicio del periodismo”, con agresiones vinculadas a la cobertura de temas como seguridad, corrupción y crimen organizado.
De acuerdo con la Relatoría, durante 2025 fueron asesinados al menos 11 periodistas en México, cifra que supera ampliamente a otros países de América Latina como Perú y Ecuador, con cuatro casos cada uno. El organismo recordó que desde el año 2000 han sido asesinados más de 150 periodistas y más de 25 permanecen desaparecidos en territorio mexicano.
La CIDH alertó que varias de las víctimas contaban con medidas de protección o habían solicitado apoyo al mecanismo federal de protección a periodistas, lo que evidenciaría fallas estructurales en el sistema de prevención.
Impunidad y censura judicial
El informe también puso énfasis en los altos niveles de impunidad: según datos de Artículo 19, más del 84% de los casos de violencia contra la prensa permanecen impunes en México.
Además, la Relatoría denunció un patrón creciente de procesos judiciales y administrativos presuntamente utilizados para silenciar periodistas, activistas y académicos, particularmente mediante acusaciones relacionadas con violencia política de género.
La oficina advirtió que el uso indebido de estos mecanismos puede desvirtuar la protección legítima de las mujeres y debilitar la confianza en las instituciones encargadas de combatir la violencia de género.
La CIDH sostuvo que el ambiente de estigmatización contra la prensa, sumado a la violencia y la falta de castigo, genera miedo, autocensura y vulnerabilidad entre periodistas y medios de comunicación.
Organizaciones internacionales y defensoras de derechos humanos han advertido que México continúa siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra.