Imagen vía Facebook Selección Nacional
Una frase que ha seguido a la Selección Mexicana en cada fiesta del futbol durante décadas es “famoso quinto partido”. Una expresión que nació como una “deuda” del Tri que constantemente ha logrado avanzar a octavos de final, pero sin conseguir dar el paso definitivo hacia los cuartos.
La historia del llamado “quinto partido” comenzó a tomar fuerza tras las actuaciones de Selección Mexicana en los torneos de México 70 y México 86, las únicas ocasiones en las que el combinado nacional logró disputar cinco encuentros en un mismo torneo y alcanzar los cuartos de final.
En especial, México 86 quedó marcado en la memoria colectiva de la afición mexicana cuando se enfrentaron a Alemania Occidental en los cuartos de final y fueron eliminados en penales, acabando con el sueño mundialista pues fue la última ocasión en que el Tri llegó a cuartos.
Con el paso de los años, la narrativa creció entre aficionados y medios de comunicación, convirtiéndose incluso en la llamada “maldición del quinto partido”.
Uno de los personajes ligados a esta historia es Javier Aguirre, quien vivió la justa veraniega de 1986 como jugador y ahora regresará como entrenador rumbo a la fiesta del futbol 2026 con sede en México, Estados Unidos y Canadá.
La esperanza de romper la barrera crece debido al nuevo formato mundialista, que contará con 48 selecciones y 104 partidos. Esto podría ofrecer grupos más equilibrados y cruces menos complicados en fases tempranas, siempre y cuando México logre una buena fase inicial.
Para muchos aficionados, el reto ya no parece imposible. La clave estará en llegar fortalecidos mental y futbolísticamente al primer duelo de eliminación directa, evitando los errores y la presión que marcaron generaciones anteriores.
Casi 40 años después del último quinto partido, la ilusión vuelve a instalarse entre la afición mexicana, que sueña con ver al Tri romper finalmente una de las barreras más dolorosas de su historia mundialista.