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China enfrenta una compleja emergencia tras una serie de desastres naturales que han dejado al menos 20 personas fallecidas, decenas de desaparecidos y miles de afectados en varias provincias del país.
En la provincia de Hubei, las autoridades elevaron a once el número de muertos luego de un episodio de tormentas severas que incluyó lluvias intensas, vendavales y tornados. El fenómeno afectó a varias ciudades, dejó un desaparecido, 331 personas heridas y más de 14.600 damnificados. Además, 22 viviendas colapsaron y otras 4.855 sufrieron daños, mientras cientos de habitantes fueron evacuados de forma preventiva.
El tifón Maysak deja destrucción en el sur
En Guangxi, el tifón Maysak provocó inundaciones, cortes de electricidad y la ruptura de embalses, dejando un saldo de cuatro fallecidos y ocho personas desaparecidas.
Las lluvias afectaron a más de 93.000 habitantes y obligaron a evacuar a más de 62.000 personas. Las precipitaciones alcanzaron acumulados históricos, provocando el desbordamiento de ríos y severos daños en infraestructura. El ciclón permaneció más de un día sobre la región antes de degradarse a depresión tropical.
Deslizamiento agrava la emergencia
En la provincia de Gansu, un deslizamiento de tierra sepultó a un grupo de personas que realizaba labores en una zona boscosa. Hasta el momento se reportan cinco fallecidos y doce desaparecidos.
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente de China, Xi Jinping, ordenó intensificar las labores de rescate, atención a los heridos y apoyo a las familias afectadas, mientras meteorólogos advirtieron que el supertifón Bavi podría impactar el sureste del país en los próximos días, aumentando el riesgo de nuevos daños.
EFE