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El presidente Trump, intensificó la presión sobre el Congreso para aprobar la ley SAVE America, una iniciativa que obligaría a los ciudadanos a presentar una prueba de ciudadanía estadounidense y una identificación oficial con fotografía para poder votar.
El mandatario calificó la propuesta como la “prioridad número uno” del Partido Republicano antes de las elecciones legislativas de medio mandato.
Aunque la iniciativa ya fue aprobada por la Cámara de Representantes, permanece detenida en el Senado desde marzo, donde necesita 60 votos para avanzar y enfrenta la oposición de los demócratas.
¿Por qué genera polémica?
Los defensores de la ley argumentan que fortalecerá la seguridad electoral. Sin embargo, organizaciones civiles y legisladores demócratas sostienen que podría dificultar el acceso al voto para millones de personas.
En Estados Unidos no existe un documento nacional de identidad, por lo que los ciudadanos utilizan distintos documentos, como licencias de conducir, pasaportes o actas de nacimiento, cuyos requisitos varían según cada estado.
Especialistas advierten que la medida afectaría principalmente a habitantes de zonas rurales, adultos mayores, estudiantes y, especialmente, a 69 millones de mujeres casadas cuyos documentos de nacimiento ya no coinciden con su nombre legal.
Además, expertos señalan que el fraude electoral es muy poco frecuente y consideran que la iniciativa podría convertirse en una barrera para ejercer el derecho al voto.
EFE