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La Tarjeta de Cruce Fronterizo (BCC), conocida también como “visa láser” y asociada al Formulario DSP-150, ofrece a ciudadanos mexicanos una alternativa práctica para ingresar legalmente a Estados Unidos sin portar una visa B1/B2 tradicional en formato de pasaporte.
¿Qué beneficios ofrece?
La tarjeta funciona simultáneamente como Tarjeta de Cruce Fronterizo y visa de visitante B1/B2, por lo que permite realizar viajes temporales a Estados Unidos, siempre que se cumplan las condiciones migratorias. Entre sus principales ventajas está su formato compacto, similar al de una tarjeta bancaria, y una vigencia que generalmente puede alcanzar 10 años.
La BCC puede utilizarse para solicitar el ingreso por distintos puntos fronterizos y resulta especialmente útil para mexicanos que realizan viajes frecuentes por motivos turísticos, comerciales o familiares.
¿Quién puede obtenerla?
El documento está dirigido a ciudadanos o residentes de México que cumplan los requisitos de elegibilidad para una visa B1/B2 y puedan demostrar vínculos con México y la intención de regresar.
Para solicitarla se requiere, entre otros requisitos, contar con pasaporte mexicano vigente.
La tarifa para solicitantes de 15 años o más es de 185 dólares, mientras que determinados menores pueden acceder a una tarifa reducida de 15 dólares.
La BCC no garantiza la entrada automática a Estados Unidos: la CBP determina la admisión y el tiempo autorizado de estancia en cada ingreso.
Recuperado de: travelstate.gov / El Cronista