Imagen vía EFE
El gobierno de Donald Trump pausó este lunes un megaproyecto fronterizo de 1.700 millones de dólares en el Parque Nacional Big Bend, en Texas, frontera con México, ante la oposición bipartidista.
El Departamento de Seguridad Nacional tenía previsto construir barreras para vehículos, caminos de patrullaje, iluminación y sistemas de detección a lo largo de distintas zonas del parque, ubicado en la frontera con México.
Las obras comenzaron a principios de agosto en este territorio conocido por sus paisajes desérticos, montañas, ríos y una amplia biodiversidad, que incluye cientos de especies de aves, linces rojos y osos negros. En el parque también se encuentra el famoso Cañón de Santa Elena.
Pero el comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney Scott, anunció a través de su cuenta de X la suspensión temporal de los trabajos y explicó que busca realizar una evaluación personal del proyecto.
“Ordené una pausa en toda actividad en ese parque, en lo que respecta a la construcción, hasta que pueda ir allí y hacer una evaluación personal”, señaló Scott en un video publicado en redes sociales.
El funcionario también indicó que se reunirá con actores locales y que se darán a conocer más detalles durante esta semana.
La construcción forma parte de la estrategia de la administración Trump para reforzar la frontera con México y para permitir el avance del proyecto, el gobierno había eximido el cumplimiento de decenas de leyes ambientales. Sin embargo, la iniciativa generó una inusual oposición que cruzó las líneas partidistas cuando los 14 jueces de condado de la frontera de Texas firmaron una carta en la que respaldaron la seguridad fronteriza, pero pidieron implementar soluciones más prácticas.
También cinco alguaciles de la región solicitaron a funcionarios federales considerar el uso de tecnología avanzada de vigilancia, que consideran más adecuada para combatir la migración irregular en una zona caracterizada por su difícil acceso.
Jake Knight, director ejecutivo de la Big Bend Protection Alliance, cuestionó además la necesidad de levantar infraestructura de gran escala en el área.
El Parque Nacional Big Bend comprende algunos de los terrenos más accidentados de Texas, con zonas de desierto, montaña y cañones que dificultan el tránsito tanto a pie como en vehículos.
La pausa anunciada por CBP abre la posibilidad de que el gobierno estadounidense reevalúe el alcance y las características del proyecto antes de continuar con las obras.
CBP is pausing all construction activity in Big Bend National Park while I visit and conduct a personal, on-the-ground evaluation.
— CBP Commissioner Rodney Scott (@CBPCommissioner) August 17, 2026
CBP is firmly committed to protecting America, and that includes our national treasures like Big Bend National Park (BBNP). We know the current and… pic.twitter.com/UkmzvTluwH