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El rey Harald V de Noruega, fallecido este viernes a los 89 años, deja una monarquía marcada por la estabilidad, la discreción y una relación cercana con sus ciudadanos. Durante su reinado mantuvo altos niveles de respaldo, superiores al 70 %, y visitó casi todos los municipios del país.
Harald nació en 1937 y tuvo que abandonar Noruega siendo niño durante la ocupación nazi. Tras regresar en 1945, recibió formación académica en Oslo y posteriormente estudió en la Universidad de Oxford. También tuvo una formación militar.
Un matrimonio que generó polémica
En 1959 conoció a Sonja Haraldsen, hija de un comerciante. La relación permaneció en secreto durante nueve años debido a que ella era plebeya. Finalmente, el rey Olav V autorizó el matrimonio y la pareja se casó en 1968. Tuvieron dos hijos, Marta Luisa y Haakon, quien se convirtió en heredero.
Un rey amante del deporte y la naturaleza
Harald V destacó también por su pasión por la vela. Participó en tres Juegos Olímpicos y consiguió títulos mundiales y europeos antes de retirarse de la competición en 2022. Además, presidió durante dos décadas la sección noruega del Fondo Mundial para la Naturaleza.
Su carácter jovial y sentido del humor también marcaron su imagen pública. En 2023, tras caerse durante una visita a Dinamarca, bromeó diciendo que lo había hecho para mostrar su admiración por la entonces reina Margarita.
Una salud deteriorada
En sus últimos años enfrentó diversos problemas de salud, incluyendo intervenciones cardíacas, infecciones y la colocación de un marcapasos en 2024. Su fallecimiento pone fin a una larga etapa de la monarquía noruega.
EFE