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A más de una semana de la devastadora riada que arrasó poblados enteros en la frontera en el norte y centro del país, la Policía de Nepal solicita pruebas de ADN a miles de familiares que siguen tratando de identificar a sus seres queridos.
Se solicita a un familiar de primer grado, ya sea padre, madre, hijo o hija, de una persona desaparecida que proporcione una muestra de sangre fresca para la elaboración de perfiles de ADN y su posterior comparación», señaló el aviso público emitido por las autoridades nepalíes.
Actualmente 95 cuerpos han sido identificados y entregados a su familia. Sin embargo las cifras de cuerpos recuperados de entre los escombros y lodo desde el miércoles superan los 1200.
Mientras más pasan los días se vuelve cada vez más complicado fijar una cifra exacta de víctimas puesto que al día de hoy suman más de 4000 desaparecidos además de que el conteo de las autoridades de búsqueda incluye restos humanos separados que podrían duplicar las cifras.
La riada, descrita por observadores locales como la mayor de la que se tiene memoria, provocó, según los informes, una crecida del agua de entre 15 y 18 metros por encima del nivel habitual del río, devastando asentamientos a lo largo de un tramo de 72 kilómetros del río Trishuli.
EFE