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Cada 16 de septiembre, las calles del país se convierten en escenario de una de las tradiciones más representativas de las fiestas patrias: el desfile militar conmemorativo de la Independencia de México. Este año, las Fuerzas Armadas participaron en el segundo desfile encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en una ceremonia marcada por la historia, la identidad nacional y la defensa de la soberanía.
Desde el Zócalo, la presidenta recordó algunos de los episodios que han marcado la historia de México, entre ellos las intervenciones extranjeras y la invasión estadounidense de 1846 a 1848, que significó la pérdida de más de la mitad del territorio nacional.
Un desfile que muestra el México de hoy
El tradicional recorrido también permitió mostrar las capacidades actuales de las Fuerzas Armadas. Participaron casi 16 mil integrantes, más de 500 vehículos y 99 aeronaves de la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
La Secretaría de Marina presentó además una nueva estrategia de “defensa en profundidad”, que incorpora drones de largo alcance, sensores, tecnología de vigilancia e inteligencia para ampliar su presencia y capacidad de respuesta.
Soberanía como mensaje nacional
Más allá del despliegue militar, el desfile funciona como un espacio para recordar el significado de la Independencia: México como una nación libre y soberana.
En su mensaje, Sheinbaum evocó la defensa histórica del país y afirmó que México no será “colonia ni protectorado de nadie”, en un contexto marcado por las presiones de Estados Unidos.
EFE