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Este lunes se reunieron el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, Lars Løkke Rasmussen de Dinamarca; y Múte Egede de Groenlandia; tras el anuncio de un acuerdo de seguridad sobre la isla ártica.
La reunión sucedió después de que los tres coincidieran en una reunión del Consejo Ártico, celebrada en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU, donde se prevé que el acuerdo sea firmado esta semana.
A través de un comunicado, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, afirmó que los aliados coincidieron que la seguridad del Ártico requiere una inversión continua «para salvaguardar esta región vital y disuadir a los competidores estratégicos».
Las conversaciones también abordaron el desarrollo de capacidades militares y económicas soberanas para asumir una mayor responsabilidad en la seguridad de la zona.
El pacto fue anunciado el pasado viernes por el presidente Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos había alcanzado un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia para ampliar su presencia militar y garantizar un papel permanente de Washington en la seguridad de la isla. El contenido completo del convenio aún no ha sido publicado.
Según la información disponible, el acuerdo contempla una ampliación de la presencia militar estadounidense y busca impedir que países ajenos a la OTAN, particularmente Rusia y China, establezcan bases o realicen determinadas inversiones estratégicas en Groenlandia. Dinamarca y las autoridades groenlandesas han insistido en que el pacto preserva la soberanía danesa y el derecho de autodeterminación de Groenlandia.
El acuerdo surge después de meses de tensión provocados por las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos tomara el control de Groenlandia. El nuevo convenio, sin embargo, no contempla una transferencia de soberanía y se plantea dentro del marco de cooperación de seguridad entre Estados Unidos, Dinamarca, Groenlandia y la OTAN.
Actualmente, Estados Unidos mantiene en Groenlandia la Base Espacial Pituffik, anteriormente conocida como Base Aérea de Thule. Un acuerdo de defensa firmado en 1951 y modificado en 2004 ya otorga a Washington amplias facultades para establecer y operar instalaciones militares en el territorio.
La firma del nuevo acuerdo está prevista durante la Asamblea General de Naciones Unidas y posteriormente deberá cumplir con los procedimientos parlamentarios correspondientes antes de entrar en vigor.
EFE