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Los casos de infecciones por la resistencia a los medicamentos contra la Shigella están en aumento en Estados Unidos, una tendencia que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) califican como una “amenaza para la salud pública”.
De acuerdo con datos recientes, el porcentaje de muestras con bacterias resistentes pasó de 0% en 2011 a 8.5% en 2023, tras analizar más de 17 mil casos; especialistas advierten que antibióticos comunes como macrólidos, quinolonas y cefalosporinas están perdiendo efectividad frente a esta bacteria.
El CDC señala que, a diferencia de brotes anteriores que afectaban principalmente a niños, los casos actuales resistentes se presentan mayoritariamente en adultos, especialmente hombres. Además, cerca de un tercio de los pacientes requirió hospitalización.
La bacteria Shigella se transmite por consumo de agua o alimentos contaminados, así como por contacto directo con personas infectadas.
Síntomas y riesgos
La infección puede provocar diarrea, en algunos casos con sangre, fiebre, dolor abdominal y malestar general. Aunque muchas personas se recuperan en una semana, otras pueden tardar hasta un mes o más. Expertos explican que esta bacteria es altamente infecciosa: basta una pequeña cantidad para causar enfermedad.
Actualmente, no existe un tratamiento específico aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para las cepas resistentes.
Los CDC recomiendan buscar atención médica si se presentan:
- Diarrea con sangre
- Fiebre
- Dolor abdominal intenso
- Signos de deshidratación
- Síntomas prolongados
Para reducir el riesgo de infección, las autoridades sanitarias recomiendan evitar contacto íntimo durante al menos dos semanas tras la infección, lavarse las manos con agua y jabón antes de comer o preparar alimentos, tener una higiene estricta después de ir al baño o cambiar pañales y evitar agua de fuentes no seguras (lagos, estanques o piscinas contaminadas)