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La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó este miércoles al estado de California utilizar su nuevo mapa electoral para las elecciones de medio mandato de noviembre, al rechazar un recurso legal impulsado por el Partido Republicano que buscaba bloquearlo.
El rediseño de distritos, impulsado por el gobierno demócrata estatal, podría permitir a ese partido ganar hasta cinco curules adicionales en la Cámara de Representantes, donde actualmente los republicanos mantienen una mayoría estrecha.
El fallo representa una victoria política para el gobernador Gavin Newsom y para la estrategia demócrata nacional, en un contexto de disputa abierta por la redistribución de distritos electorales en varios estados clave.
Newsom enmarcó la decisión dentro de una confrontación política más amplia iniciada, según él, por el presidente Donald Trump, quien previamente instruyó al gobernador de Texas, Greg Abbott, a rediseñar el mapa electoral de ese estado con el objetivo de asegurar más escaños republicanos.
“Donald Trump dijo que ‘tenía derecho’ a otros cinco curules en el Congreso en Texas. Él inició esta guerra por la redistribución de distritos. Perdió, y perderá de nuevo en noviembre”, declaró Newsom.
Semanas antes, la misma Corte Suprema había permitido a Texas aplicar su nuevo mapa electoral, lo que abrió la puerta para que California respondiera con su propia reconfiguración distrital.
La decisión judicial llega en un momento clave, ya que en noviembre se renovará por completo la Cámara de Representantes. El control del Congreso dependerá en gran medida de cómo impacten estos nuevos mapas en estados como Texas y California, los dos más poblados del país.
La redistribución de distritos, conocida como gerrymandering, se ha convertido en una de las principales herramientas políticas para inclinar el balance de poder en Washington.