Imagen vía Facebook Céline Dion
La cantante canadiense Céline Dion se despide de París en su último concierto, en lo que representa su esperado regreso a los escenarios tras más de seis años alejada de las giras por problemas de salud.
Con 16 conciertos en la capital francesa, la artista de 58 años ha emocionado a miles de seguidores durante sus presentaciones, marcadas por la nostalgia, la vulnerabilidad y su reconocida potencia vocal, reuniendo a alrededor de 35 mil espectadores por función en recinto situado a las afueras de París.
Acostumbrada al formato de residencia musical por sus temporadas anteriores en Las Vegas, Dion presentó un espectáculo de aproximadamente dos horas y media, con cerca de 30 canciones de su repertorio en inglés y de las décadas de 1990 y 2000.
El programa también incluyó versiones de “Sweet Dreams”, de Eurythmics, y una interpretación de un aria asociada con la soprano María Callas. Rodeada de músicos y un coro, la cantante mantuvo una puesta en escena cuidadosamente planificada, con escasas variaciones entre las presentaciones.
El regreso de Dion estuvo acompañado de momentos de gran intensidad emocional. Durante su primera presentación, el 12 de septiembre, tuvo que interrumpir la canción “On ne change pas” debido a la emoción. Sin embargo, con cada concierto fue ganando confianza y soltura ante el público.
Desde 2022, Dion enfrenta el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica poco frecuente e incurable que provoca rigidez muscular y espasmos dolorosos, y que puede afectar la capacidad de cantar y realizar actividades cotidianas.
Durante sus conciertos, la artista compartió un mensaje de fortaleza con sus seguidores y aseguró que ha aprendido a convivir con su condición.
“He aprendido a vivir con esta fragilidad, de tanto tenerla cerca la he domesticado y he decidido convertirla en la fuerza para vivir”, expresó sobre el escenario.
Entre las personalidades que asistieron a sus conciertos destacaron Rihanna, Michelle Obama, Zinédine Zidane y Lewis Hamilton.
Con cuatro décadas de trayectoria y más de 260 millones de discos vendidos, Céline Dion vuelve a demostrar el vínculo que mantiene con su público. Su regreso a París no solo representa un acontecimiento musical, sino también un capítulo significativo en su esfuerzo por recuperar su lugar en los escenarios mientras convive con una enfermedad que transformó su vida.