Foto: EFE
El Concejo Municipal de Escondido evaluará este miércoles si mantiene un acuerdo que autoriza a agentes del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) a utilizar el campo de tiro de la policía local para entrenamientos, una colaboración que ha generado críticas de defensores de inmigrantes.
La propuesta para cancelar el contrato fue presentada por la concejala Marni Von Wilpert, quien expresó preocupación por el impacto del pacto en la confianza comunitaria. El acuerdo, vigente por más de una década, contempla un pago de 67.500 dólares por tres años y permite que unos 200 agentes federales practiquen hasta 20 días al año en las instalaciones.
Von Wilpert argumentó que las redadas migratorias no fortalecen la seguridad pública y que generan temor entre residentes, quienes podrían evitar llamar al 911 o denunciar delitos.
Por su parte, el capitán de policía Erik Witholt defendió la colaboración al señalar que los agentes de ICE realizan su entrenamiento de manera independiente y sin instrucción del personal local.
La audiencia pública se realiza en medio de un historial de cooperación migratoria en la ciudad, limitado desde 2017 por una ley estatal que restringe la colaboración policial con autoridades federales de inmigración.
EFE