Foto: Captura de vídeo Gobierno de México vía Facebook
Cada 24 de febrero, México conmemora el Día de la Bandera, un emblema que, junto al escudo y el himno, representa la identidad nacional. A lo largo de más de dos siglos, sus colores y su escudo han reflejado los cambios políticos y sociales del país.
De estandarte insurgente a bandera trigarante
Uno de los primeros símbolos asociados a la Independencia fue el estandarte con la Virgen de Guadalupe enarbolado por Miguel Hidalgo en 1810. Más tarde, en 1821, Agustín de Iturbide presentó la bandera trigarante tras el Plan de Iguala, con franjas diagonales verde, blanco y rojo. Entonces, el blanco representaba la religión, el verde la independencia y el rojo la unión.
Ese mismo año, los colores adoptaron la disposición vertical y se incorporó el águila coronada sobre el nopal, símbolo del Primer Imperio.
El águila y los nuevos significados
En 1823, el Congreso retiró la corona imperial y añadió ramas de laurel y encino, reforzando el carácter republicano. Durante el gobierno de Benito Juárez, los colores cambiaron de significado: esperanza, unidad y la sangre de los héroes.
El diseño actual fue adoptado en 1968 y confirmado por ley en 1984. Inspirado en la leyenda mexica de la fundación de México-Tenochtitlan, el escudo muestra al águila devorando una serpiente sobre un nopal, síntesis visual de historia, resistencia y soberanía nacional.