Imagen vía web Embajada y consulados de Estados Unidos en México
Este martes la Embajada de Estados Unidos levantó la alerta de seguridad para sus ciudadanos en México, al avisar que el transporte público y las actividades comerciales regresaron la normalidad tras el operativo militar del domingo en Jalisco, donde murió el narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.
“El transporte público y los negocios continúan regresando a operaciones normales después de un operativo de fuerzas del orden que tuvo lugar el 22 de febrero”, y añadieron que los ciudadanos de EE.UU. “ya no son exhortados a resguardarse en sus hogares”.
No obstante, el personal del Gobierno de Estados Unidos en Guadalajara, Puerto Vallarta, Ciudad Guzmán y Tijuana permanece sujeto a toque de queda durante las horas nocturnas. Asimismo, el personal en Jalisco y en Monterrey tiene instrucciones de permanecer dentro de las zonas metropolitanas donde está asignado.
La embajada señaló que los vuelos han vuelto a la normalidad en Guadalajara y que varias aerolíneas añadieron rutas adicionales el 24 de febrero en Puerto Vallarta. Ambos aeropuertos, aseguró, “son seguros y cuentan con servicios disponibles”.
En cuanto a las carreteras, indicó que no hay reportes de cierres ordenados por autoridades locales, aunque algunas vías en Jalisco, incluidas rutas entre Guadalajara y Puerto Vallarta, aún no han sido reabiertas completamente.
La representación diplomática recomendó a sus ciudadanos verificar el estado de sus vuelos, seguir los reportes de medios locales, atender las indicaciones de autoridades mexicanas y mantener comunicación con familiares sobre su ubicación.
La alerta fue emitida tras la ola de bloqueos, incendios de vehículos y negocios, así como enfrentamientos registrados en al menos una decena de estados luego del operativo contra el líder de gran cártel en Jalisco.
Oseguera Cervantes, de 59 años, murió en un enfrentamiento con fuerzas militares en Tapalpa, a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara. Era uno de los criminales más buscados por México y Estados Unidos, que ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura o condena.
Washington lo acusaba de liderar un “reinado de terror” y de expandir el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.