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Tras el operativo militar que terminó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder de una importante célula delictiva en Jalisco, el Gobierno de México desplegó unos 10 mil militares en el estado de Jalisco para reforzar la seguridad.
Oseguera, de 59 años, fue capturado el domingo en la localidad de Tapalpa durante un operativo militar que derivó en intensos enfrentamientos. Resultó herido y murió mientras era trasladado por vía aérea a la Ciudad de México.
Según informó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, los enfrentamientos dejaron al menos 27 agentes de seguridad, 30 presuntos criminales y una mujer fallecidos.
Tras la captura, el grupo criminal respondió con bloqueos carreteros, quema de vehículos, ataques a gasolineras, comercios y bancos, además de enfrentamientos con fuerzas de seguridad en 20 estados del país. Ante ello, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que “prácticamente se ha restablecido toda la actividad” y que el país “está en paz, está en calma”, aunque persistían retenes en algunas zonas cercanas a Guadalajara.
En Guadalajara, capital de Jalisco y segunda ciudad más poblada del país, las calles permanecieron semivacías y muchos comercios cerraron por temor a nuevos disturbios. Las autoridades suspendieron clases en Jalisco y en al menos otros diez estados como medida preventiva.
Guadalajara será además una de las sedes del Copa Mundial de la FIFA 2026, lo que añade presión para garantizar condiciones de seguridad.
El secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, explicó que una de las parejas sentimentales de Oseguera fue clave para localizarlo. Fuerzas especiales del Ejército cercaron al capo y fueron recibidas con disparos por parte de su escolta.
El grupo delictivo del que ‘El Mencho’ era líder, fue designado como organización terrorista extranjera por el Gobierno de Estados Unidos en febrero de 2025, y Washington ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Expertos en seguridad advierten que la muerte de Oseguera podría generar disputas internas por el control del cartel. El Gobierno federal aseguró que se mantiene atento ante cualquier posible reacomodo de células criminales.