Foto: EFE
El ex primer ministro de Australia y actual embajador en Estados Unidos, Kevin Rudd, dejará su cargo a finales de marzo, tras poco más de tres años como representante diplomático en Washington. El anuncio fue realizado este martes por el primer ministro australiano, Anthony Albanese, quien agradeció públicamente el servicio de Rudd, sin detallar las razones de su salida, que se produce al menos un año antes de lo previsto.
Salida anticipada en medio de tensiones
Rudd, que fue jefe de Gobierno australiano por última vez en 2013, abandona el puesto tras una etapa marcada por la polémica debido a sus críticas públicas al presidente estadounidense, Donald Trump. En noviembre de 2024, luego de confirmarse la victoria electoral de Trump, el diplomático eliminó mensajes en redes sociales en los que calificaba al mandatario como “destructivo”.
En ese momento, Rudd explicó que la decisión buscaba evitar que esos comentarios fueran interpretados como la postura oficial del Gobierno australiano, ya que fueron escritos cuando presidía un centro independiente de análisis en Estados Unidos.
Críticas pasadas y presión política
En publicaciones anteriores, Rudd también había llamado a Trump “traidor de Occidente”, lo que generó pedidos de destitución por parte de la oposición australiana. Incluso, antes de regresar al poder en enero de 2025, Trump declaró que Rudd no permanecería “mucho tiempo” como embajador.
Pese a ello, en octubre pasado Albanese reiteró su respaldo a Rudd tras un tenso encuentro en la Casa Blanca, donde Trump le dijo directamente que no le agradaba.
Durante ese mismo encuentro, ambos gobiernos firmaron un acuerdo valuado en unos 8.500 millones de dólares para impulsar la producción y exportación de tierras raras desde Australia hacia Estados Unidos, con el objetivo de reducir la dependencia de China.
EFE