EDICIÓN EFE/Storyblocks
Tras el fallo del Tribunal Supremo que invalida los aranceles globales del presidente Donald Trump, la asociación de pequeñas empresas de Estados Unidos “Pagamos los aranceles” (“We Pay the Tariffs”) consideran que la administración debe indemnizar a las compañías afectadas.
La asociación, de las que más ha batallado y desafiado la decisión de Trump sobre las tarifas, exige una compensación por los perjuicios económicos, aunque, por el momento, no esté claro cómo puedan valorarse los daños.
El director ejecutivo del grupo, Dan Anthony, declaró que una “victoria legal carece de sentido sin un alivio real para las empresas que pagaron estos aranceles”.
Por su parte, Scott Lincicome, vicepresidente del Centro de Estudios de Política Comercial del Instituto Cato, afirmó que la decisión de la Corte Suprema “es una buena noticia para los importadores estadounidenses” y la economía estadounidense; además sostuvo que el Gobierno federal debe reembolsar “decenas de miles de millones de dólares” recaudados bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional de 1977.
Aunque no existe una cifra oficial del total que podría devolverse, la consultora Capital Economics estima que las reclamaciones podrían alcanzar los 120.000 millones de dólares, según reportó The New York Times.
La Federación Nacional de Minoristas también celebró la decisión del Supremo. Su vicepresidente ejecutivo de relaciones gubernamentales, David French, afirmó que el fallo brinda “una certeza muy necesaria para las empresas y fabricantes estadounidenses” y que los reembolsos podrían convertirse en un impulso económico al permitir reinversiones en operaciones y empleo.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, calificó la decisión como “una victoria para el bolsillo de todos los consumidores estadounidenses” y criticó que Trump intentara gobernar “por decreto”.
Dentro del propio Partido Republicano también hubo reacciones. El senador por Kentucky, Rand Paul, afirmó que el fallo impedirá que futuros presidentes utilicen poderes de emergencia de manera excesiva.
Los aranceles habían generado tensiones internas entre legisladores republicanos, muchos de los cuales cuestionaron desde el inicio la estrategia comercial del mandatario.
Mientras tanto, persiste la incertidumbre sobre el mecanismo que permitiría devolver los montos ya pagados, un proceso que podría derivar en nuevos litigios y trámites administrativos.