Imagen vía Instagram Turning Point USA/Wikipedia Commons
En la última reunión sobre liderazgo femenino, organizada la institución conservadora Turning Point, Erika Kirk causó polémica al proponer el ‘household voting’, invitando a las mujeres a abandonar su derecho al voto.
Durante la Cumbre de Liderazgo Femenino, a la que asistieron poco más de 2000 mujeres, varias asistentes se manifestaron a favor de ceder su derecho al sufragio para, en su lugar, instaurar un sistema de votación por familia, causando revuelo en redes sociales debido a que implicaría una renuncia del voto femenino, un derecho por el que años atrás las feministas sufragistas lucharon por conseguir.
Una de las principales voceras de este movimiento y que fue invitada por Kirk, es la influencer cristiana Samantha Faith Stone, que ha compartido en su cuenta de Instagram, con más de 500 mil seguidores, que el sistema de «votación perfecta/ideal» sería el voto por hogar, en la que «tradicionalmente el hombre es el que al final decide».
Stone también sostiene que el feminismo fue «la mentira más grande» que se les vendió a las mujeres y que su propósito ha sido debilitar la institución familiar y el matrimonio, declaraciones que han generado controversia entre usuarios y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.
¿Cómo se relaciona con el movimiento tradwife?
El debate también volvió a poner en el centro de la conversación al movimiento tradwife (abreviatura de traditional wife o «esposa tradicional»), una tendencia difundida principalmente en redes sociales que promueve un estilo de vida basado en los roles tradicionales de género.
Las mujeres que se identifican con esta corriente suelen defender que su principal función está en el cuidado del hogar, la crianza de los hijos y la atención de la familia, mientras que el hombre asume el papel de proveedor económico.
La estética del movimiento se inspira en la imagen de las amas de casa de la década de 1950 y algunas de sus principales figuras respaldan el modelo de «household voting» como una forma de representar a la familia mediante un solo voto.
Sin propuesta formal
Hasta el momento, no existe una iniciativa legislativa formal en Estados Unidos para sustituir el voto individual por un sistema de voto por hogar. Sin embargo, el tema ha generado un amplio debate sobre los derechos políticos de las mujeres y el papel de los movimientos conservadores en la discusión pública.
Las mujeres obtuvieron el derecho al voto en Estados Unidos en 1920, con la ratificación de la Decimonovena Enmienda de la Constitución, considerada uno de los principales logros del movimiento sufragista.
En medio de la polémica, diversos usuarios en redes sociales, recordaron una de las frases más conocidas de la filósofa y feminista francesa Simone de Beauvoir, quien advirtió que los derechos de las mujeres pueden ser cuestionados en momentos de crisis política, económica o religiosa.
«No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida»