Madrid, 14 ene (EFE).- La ministra española de Defensa, Margarita Robles, consideró este miércoles inaceptable el silencio de la Unión Europea (UE) por la intención del presidente estadounidense, Donald Trump, de apropiarse de Groenlandia, y le pidió que reaccione, asuma un liderazgo “contundente” y no se limite a ser un actor secundario.
Ante una pregunta de la prensa sobre qué debería hacer Europa si finalmente EE.UU. decide invadir Groenlandia, la ministra respondió: “Aplicar los instrumentos jurídicos”, sin detallar cuáles, a la vez que defendió una política común de seguridad y defensa más allá de la Alianza Atlántica. “No puede haber una Unión Europea que sea tibia”, advirtió.
“En este momento yo lo único que puedo decir es que la Unión Europea tiene que reaccionar. Estamos viviendo en unos momentos muy complicados, en los que se está vulnerando el ordenamiento jurídico internacional”, aseguró Robles en declaraciones a los periodistas.
Tras recordar que tanto Dinamarca como Estados Unidos son dos países miembros de la OTAN, la ministra española insistió en que “es el momento de que la Unión Europea tenga un liderazgo” y “se haga presente” porque “no puede ser un actor secundario en absoluto”.
Aseguró que le resulta “difícilmente concebible y “difícilmente aceptable” que un país miembro de la OTAN, en este caso sería EE.UU., “pueda realizar un acto contrario a la integridad territorial de otro país miembro de la Alianza Atlántica”.
No obstante, confió en que las conversaciones entre los Estados Unidos y Dinamarca fructifiquen, la invasión no se lleve a cabo y, por tanto, “podamos seguir trabajando por la paz en todos los ámbitos del mundo, en concreto, por ejemplo, en Ucrania”.
Robles incidió en que la UE tiene un contenido político, pero también de seguridad y defensa que, a su juicio, quizá hasta el momento no se haya estado desarrollando suficientemente.
Admitió que la creación de un ejercito europeo no es sencillo, pero en todo caso, si se llevase a cabo, no sería una fuerza para atacar, sino para misiones de disuasión y de preservar la paz.
“Y quizá sea el momento en que la Unión Europea no solamente hable de invertir en defensa, sino que esa inversión en defensa tiene que ser para que todos los países tengamos unas Fuerzas Armadas capaces de disuadir y, sobre todo, capaces de respetar y mantener el respeto a la paz y al orden jurídico internacional”, remató.