(EDICIÓN) Imagen vía EFE/Storyblocks
Donald Trump firmó este lunes un decreto que ofrece beneficios arancelarios a las empresas para impulsar la producción de aluminio.
La medida permitirá a las compañías que inviertan en nuevas fundiciones o amplíen las ya existentes, importar una cantidad determinada de aluminio primario y pagar un arancel equivalente a la mitad del gravamen vigente. Actualmente, el impuesto a las importaciones de aluminio es, por lo general, del 50%, por lo que las empresas beneficiadas podrán acceder a una tasa reducida.
De acuerdo con la orden ejecutiva, el secretario de Comercio deberá implementar un programa mediante el cual las empresas interesadas presenten planes de negocio que detallen proyectos para construir, ampliar o modernizar fundiciones de aluminio en territorio estadounidense.
Una vez aprobadas sus propuestas, las compañías podrán acceder al incentivo arancelario como parte de la estrategia del gobierno para fortalecer la capacidad industrial del país.
La Casa Blanca destacó que el aluminio es un material estratégico para la seguridad nacional, ya que es utilizado en la fabricación de vehículos blindados, buques de guerra, misiles y otros sistemas militares.
La iniciativa forma parte de la política comercial impulsada por Trump durante su segundo mandato, enfocada en reforzar la producción manufacturera en Estados Unidos mediante incentivos y aranceles; aunque parte de los gravámenes impuestos por la administración fueron anulados por la Corte Suprema en febrero, los aranceles al acero, el aluminio y la industria automotriz continúan vigentes.
En los últimos meses, el gobierno estadounidense ha realizado diversos ajustes a su política sobre los metales, mientras las empresas buscan adaptarse a los nuevos requisitos para acceder a los beneficios comerciales.