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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibe nuevo avión presidencial Air Force One, donado por Qatar que levantó sospechas de porqué le fue regalada la aeronave de 400 millones de dólares.
El mandatario presentó el Boeing 747 modificado en un hangar de la base aérea de Andrews, a las afueras de Washington, asegurando que el vuelo que realizó de regreso desde París esta semana tras asistir a la cumbre de líderes del G7 ha sido el último realizado por el modelo anterior del Air Force One, conocido como VC-25A, que durante más de tres décadas sirvió como avión presidencial.
Trump destacó los trabajos de adaptación realizados en la aeronave durante los últimos meses y afirmó que el nuevo Air Force One fue transformado en una “Casa Blanca voladora”, equipada con lujosas instalaciones y tecnología de última generación.
Además, anunció que el avión encabezará un desfile aéreo programado para el próximo 4 de julio, fecha en la que Estados Unidos celebrará el 250 aniversario de su independencia.
La aeronave funcionará de manera temporal como transporte presidencial mientras se completa la entrega de los nuevos VC-25B encargados al fabricante estadounidense Boeing.
Sin embargo, la incorporación del avión ha generado cuestionamientos entre especialistas y legisladores. Las principales críticas giran en torno a la naturaleza de la donación realizada por Qatar, las implicaciones de seguridad nacional al utilizar una aeronave originalmente configurada para otro gobierno y el elevado costo de las modificaciones financiadas con recursos públicos.
La controversia también se produce en medio de los retrasos que han afectado la construcción de los nuevos aviones presidenciales encargados por Washington, cuya entrega sigue sin una fecha definitiva.