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Estados Unidos retomó la construcción de un muro fronterizo de aproximadamente 100 kilómetros en la frontera de Arizona con México, pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham, que denuncia que la obra atraviesa una zona considerada sagrada.
El proyecto, denominado “Tucson 5”, fue confirmado este martes por Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Según Scott, la barrera busca cerrar uno de los principales corredores utilizados para el contrabando y el tráfico de drogas, además de reducir los riesgos para migrantes en una zona desértica donde, de acuerdo con las autoridades estadounidenses, durante años han operado grupos criminales.
Tribu se opone a la construcción
La reanudación de las obras ocurre después de que un juez federal en California rechazara la solicitud de la Nación Tohono O’odham para detener temporalmente el proyecto dentro de su reserva en el sur de Arizona.
El tribunal consideró que la tribu no demostró que la construcción implicara una reducción ilegal de su territorio o una invasión federal.
Sin embargo, la oposición continúa. La congresista demócrata Adelita S. Grijalva, junto con otros tres legisladores, pidió a los departamentos de Seguridad Nacional e Interior suspender las obras.
Piden consultar a la Nación Tohono O’odham
Los legisladores cuestionaron la falta de una consulta significativa con las comunidades indígenas y alertaron sobre posibles daños a sitios sagrados, recursos culturales y territorios ancestrales.
También pidieron revisar el uso de recursos públicos destinados a barreras fronterizas y considerar alternativas como fortalecer los puertos de entrada.
EFE