Imagen vía X Evo Morales
Bolivia emitió una orden de captura contra el expresidente Evo Morales, quien es investigado por presuntos delitos de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, además de otros cargos relacionados con las protestas y bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio.
La orden fue firmada por el fiscal Brayan Melgar e incluye también acusaciones por atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos.
De acuerdo con la investigación, durante siete semanas se realizaron bloqueos de carreteras impulsados por campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), con el respaldo de grupos afines a Morales, para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Las autoridades sostienen que las protestas provocaron desabasto de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en distintas ciudades del país, además de la muerte de al menos 16 personas, 13 de ellas presuntamente por falta de atención médica derivada de los cierres carreteros.
La investigación también involucra al dirigente de la COB, Marco Argollo, y al líder campesino Vicente Salazar, quien permanece en prisión preventiva desde el 6 de julio por otra causa relacionada con los mismos hechos.
Tras conocerse la orden de captura, Morales denunció una persecución política a través de su cuenta en X y aseguró que los procesos judiciales buscan desviar la atención de los problemas económicos y sociales que enfrenta el país.
«Hoy el gobierno emite una nueva orden de aprehensión en mi contra, acusándome de supuestos delitos de terrorismo y alzamiento armado. Buscan responsabilizarnos de las movilizaciones sociales para ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social», escribió.
Morales permanece desde octubre de 2024 en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión político y sindical, donde permanece resguardado por sus seguidores para evitar el cumplimiento de otra orden de captura relacionada con un caso de trata agravada de personas. En esa investigación se le acusa de haber mantenido una relación con una menor de edad con la que presuntamente tuvo una hija en 2016, cuando aún era presidente.
Hoy el gobierno emite una nueva orden de aprehensión en mi contra, acusándome de supuestos delitos de terrorismo y alzamiento armado. Buscan responsabilizarnos de las movilizaciones sociales para ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social,…
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) July 29, 2026